HIJOS QUE PARECEN PADRES Y PADRES QUE PARECEN HIJOS ¡UNA REALIDAD ACTUAL!
Pareciera que los padres de ahora tienen miedo a repetir los errores de sus padres y por eso quieren ser amigos de sus hijos, ¿pero saben algo? Seguramente para amigos ellos tiene un millón, así que es probable que necesiten más a sus padres que a un amigo. Al menos en una etapa en la que están cimentando y reafirmando valores, una etapa en la que desde sus silencios piden a gritos generarles espacios afectivos que los abstraigan del mundo tecnológico en el cual viven absortos.
Es importante que usted como padre mantenga un equilibrio entre el respeto que ellos se merecen y las concesiones que tan seguido se tienen, ya que la permisividad los lleva a vivir situaciones que afectan y entristecen, cuando menos se dan cuenta les contestan de una forma agresiva, porque ya permitieron que pasara una vez, y si en el momento oportuno no supieron poner freno a situaciones de irrespeto y desconocimiento de autoridad, pronto se darán cuenta que es demasiado tarde para inducirlos hacia el respeto por la norma.
La Psicóloga Infantil Beatriz Felhner, habló con Merca2 acerca de “lo preocupante que es la permisividad de los padres en sus hijos, no importa la edad que sea, citando el caso de una madre soltera a la que su hijo de 9 años le responde con agresividad y maltrato, la madre no se explicaba por qué pasaba esto, puesto que ella era la más complaciente, y en ocasiones también le exigía respeto”. Haciendo un recuento de las situaciones en las que se presentaba esto, la Psicóloga se dio cuenta que “en la mayoría de ocasiones cuando su hijo le respondía con malas palabras e incluso hasta golpes, su madre no hacía nada diferente a decirle: “respétame” “ya verás la próxima vez, te voy a castigar y no me va a doler la mano”, la madre aseguraba que no hacía nada más porque no quería alterarse, porque estaba en compañía de otras personas o simplemente, porque pensaba que en la próxima oportunidad si lo castigaría, y que además su hijo no era una mala persona”.
"Uno de los motivos por los que esta clase de niños tiene este tipo de conducta, es precisamente porque no son corregidos a tiempo por sus padres. Debido a su conducta permisiva, ellos tienen claro que si lo hicieron una vez, lo pueden volver a repetir y no va a pasar nada, con el agravante de que sus padres jamás cumplen sus amenazas, y esa es una de las razones por la que los hijos parecen padres y sus padres hijos, porque dejan que sus hijos coloquen las reglas, y sus padres las obedezcan", agregó la Psicóloga Felhner.
Es importante practicar la consigna popularmente conocida “educa al niño de hoy y no tendrás que castigar al hombre de mañana”. Porque lo cierto es que todos fuimos niños y somos mejor o peor personas, gracias a adultos que supieron hacer lo correcto, y en determinados situaciones supieron imponer reglas e inculcar valores.
Tenga en cuenta que es vital el acompañamiento inteligente y afectuoso por parte de los padres y adultos cercanos en la vida del niño a partir del cariño, el respeto, la confianza, la exigencia, el ejemplo, el sentido común y la orientación en normas, valores claros y coherentes. Y es que tal vez muchos valores perdidos, son los que hacen que especialmente en este país sea tan escaso escuchar un “hola”, “buenos días”, “¡gracias!”, “hasta luego” y ha cambio de esto lo único que escuchamos es a un padre de familia diciendo: “saluda hijo, (risas) es que él es así” pero ¿será esto cierto? o ¿han sido los padres los que han permitido que esto sea así? El caso es, que sin lugar a dudas todo aquello que reflejan los niños es resultado de lo que han recibido por parte de sus padres.
A nivel de normatividad es importante reconocer que en muchas ocasiones son las mismas leyes pensadas para la defensa y garantía de derechos, las que están favoreciendo situaciones de descomposición y crisis social, toda vez que acogiéndose a códigos de protección, se evita corregir o castigar por que se teme ser sancionado legalmente y se confunden los patrones y pautas de crianza que realmente se deben seguir.
Está claro que no existe un manual para ser padres, se aprende en el día a día y nunca llega el día de la graduación, ya que es un aprender constante. Pero también es la profesión más linda que pueda existir, por eso no tenga miedo en buscar asesoría y no deje que un problema pequeño se salga de sus manos.











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